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17 Diciembre 2017

Circulo mágico o cadena de favores...

Elena narra el encuentro con el navegante Darío Noseda: "Tiu valor es inconmensurable, ha sido un honor formar parte de tu aventura".

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A 300 millas de llegar a Martinica, ayer por la tarde escuchamos por radio una solicitud de ayuda de un velero que se encontraba en nuestra trayectoria, a pocas millas. Era un navegante italiano, Darío Noseda, quien había tenido problemas electrónicos en su velero a causa de una de las tormentas que estos días pasados se habían sucedido en el Atlántico.

Darío solicitaba agua y alimentos, llevaba unos días sin apenas agua y sin alimentación. No había conseguido pescar nada. Nos ponemos manos a la obra para darle alcance lo más rápido posible a fin de que no anochezca y así podamos pasarle los alimentos y el agua a la luz del día.

Le pregunto si podría reducir velas y que si tiene motor, información que me solicitan los capitanes. Su respuesta es que no se encuentra con fuerza para bajar la vela y después volver a subirla, y que no tiene motor, navega a bordo de un Star. Transmito la información a los capitanes que se quedan mirándose atónitos cuando les digo que no tiene motor y que navega en un Star. No dan crédito hasta que no lo ven.

Mis compañeras le lanzan las garrafas de agua con alimentos amarradas a una defensa y esperamos a que consiga capturarlas. Después de un fatigoso empeño, Darío se hace con los víveres y todos emocionados desde cubierta gritamos de alegría. Nos despedimos de él y a los pocos minutos contacta con nosotros por radio para darnos las gracias y para decirnos que debíamos saber que habíamos ayudado al primer navegante que estaba cruzando el Atlántico en solitario a bordo de un barco como el Star, de 7 metros de eslora y 1,6 de manga, y que se concibe para regatas cortas pero nunca para una travesía como esta.

Esa tarde creo que fue especial para toda la tripulación. Realmente el valor de Darío haciendo frente a la dureza de la navegación en alta mar es inconmensurable, inconcebible. Dario, fue un honor formar parte de tu aventura.

En cierto modo no hemos podido tener mejor cierre de proyecto. Cinco mujeres que han sobrevivido a un cáncer, se embarcan en un proyecto solidario que pretende recaudar fondos para que todos los enfermos de cáncer puedan tener una oportunidad para sobrevivir a la enfermedad, igual que ellas. Llegando a destino consiguen ayudar a un luchador, a un superviviente en busca de un sueño, igual que nosotras.

Lucha, valor, solidaridad, vida.

Elena Piña

PD: El Ocean Dream ha culminado hoy su desafío. En la foto, Belén, Natlia y Elena recién llegadas a Martinica. 

 

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